martes, 6 de septiembre de 2022

Primer premio de pintura rápida para Severiano Monge

En la localidad de Laguna del Duero

Foto Noticia

El artista vadocondino Severiano Monge ha sido el ganador del concurso de Pintura rápida 'Pinta mi pueblo' organizado desde el Ayuntamiento de la localidad vallisoletana de Laguna del Duero. Un certamen que tenía lugar ayer lunes con la participación de una veintena de participantes en la categoría de adultos, al que se sumaron 35 en la infantil.

No es la única vez que Monge gana este concurso, ya que en 2015 también lo conseguía. En esta ocasión, en la edición de 2022, su pintura plasmaba el entorno del lago de la localidad.

El pintor asegura sentirse "muy contento" con el resultado de un concurso que le ha otorgado el premio valorado en 1.200 euros.

El segundo premio fue para el acuarelista vallisoletano Segismundo Fernández, y el premio local para Marcos Gutiérrez.

lunes, 5 de septiembre de 2022

Severiano Monge, ganador del XLII Certamen de Pintura Rápida

Severiano Monge, ganador del XLII Certamen de Pintura Rápida
El concurso volvió a acoger este domingo una gran participación, siendo el segundo premio para Segismundo Fernández y el premio local para Marcos Gutiérrez Morquecho

El buen nivel de las propuestas y la amplia participación han sido la tónica dominante del XLII Certamen de Pintura Rápida y del XXXVII Certamen Infantil 'Pinta mi pueblo', el cual se ha desarrollado a lo largo de este domingo. El concurso volvía a llenar de color el municipio, reuniendo a 20 participantes entre los artistas adultos y a 35 pequeños y pequeñas artistas. Un público multitudinario se acercaba a última hora de la tarde al entorno del lago para conocer las distintas propuestas presentadas, mientras que el jurado deliberaba. Finalmente este valoraba como mejor elaborada la obra de Severiano Monge.

El pintor burgalés, afincado en Aranda de Duero, ya fue ganador del certamen lagunero en 2015, y repite victoria gracias a un trabajo ambientado en el entorno del lago, recibiendo un galardón dotado con 1.200 euros y una placa de manos del alcalde, Román Rodríguez. El jurado determinó que el segundo premio, dotado con 600 euros y placa, debía ir a parar a Segismundo Fernández, destacado acuarelista de Valladolid, por su trabajo realizado en tonos grises en la Plaza de la Iglesia. El artista recibía el premio de manos de la concejal de Cultura, Lucía Castro.

Por otro lado, el premio local, dotado con 300 euros y placa, fue para el lagunero Marcos Gutiérrez Morquecho, gracias a una elaboración colorista de la Ermita de Nuestra Señora del Villar. El lagunero continúa viendo reconocido su trabajo después de un año en que ha sido reconocido en el prestigioso certamen Acor -con la mención de honor- y disfruta de una beca de artes plásticas otorgada por la Diputación de Valladolid para el desarrollo de su proyecto creativo 'La puerta en Valladolid'. El lagunero recibía el galardón del teniente de alcalde, Luis Minguela.

En la entrega de premios, que estuvo presentada por Rocío Herrero, estuvo además presente la edil Paula Carriba, mientras que al acto acudieron distintos miembros de otros grupos municipales de la corporación. Dicha entrega también se extendió a los ganadores del XXXVII Certamen Infantil del concurso de pintura. Entre ellos destacó Andrés González -en el ciclo benjamín de menos de cinco años-; Paula Vega -en el ciclo inicial de 6 a 8 años-; Valeria Godoy -en el ciclo medio de 9 a 11 años- y Laia García en el ciclo juvenil de 12 a 14 años. Además, el Ayuntamiento, organizador de ambos certámenes, entregó un detalle a todos los niños y niñas participantes. El encuentro sirvió para recordar al premiado del XLI Concurso de Cartel de Fiestas Patronales 2021, Rubén Lucas García, quien sin embargo no pudo asistir a recoger su premio.


viernes, 7 de febrero de 2020

Caja Rioja Bankia Haro acoge una exposición sobre la localidad y su entorno de diferentes artistas

l Centro Fundación Caja Rioja-Bankia Haro acoge desde mañana, viernes 7 de febrero, hasta el día 29 la exposición 'Haro en la Colección de la Fundación Caja Rioja' una selección de artistas jarreros o interesados por la localidad que muestran su visión de diferentes aspectos emblemáticos de Haro y su entorno.  

Desde el Palacio de las Bezaras hasta el río Ebro y las Conchas, el Torreón o la casa de la Costanilla se presentan en esta exposición diferentes visiones de Haro y su entorno reunidas dentro de la Colección de la Fundación Caja Rioja en los diferentes momentos de su actividad.

Gracias a la colaboración de Bankia se pueden apreciar hoy las diferentes interpretaciones de esta ciudad y su entorno que en años de labor social y cultural han mostrado en sus salas artistas como Carlos López Garrido, Luis Xubero, Guillermo Rodríguez, madrileños como Santiago Díaz, Juan Ansótegui, valencianos como Juan José Samper, burgaleses como Severiano Monge o vascos como Alejandro Quincoces, Rosa Etxederreta y Yolanda del Val junto a los jarreros José Uriszar, Rafael Pérez, Verónica Abaigar, Andrés Gil Imaz o Carlos Rosales entre otros.

La exposición 'Haro en la Colección de Fundación Caja Rioja' puede visitarse en el Centro Fundación Caja Rioja-Bankia Haro del viernes 7 al 29 de febrero, de lunes a sábado, de 18,00 a 21,00 horas.  

lunes, 19 de agosto de 2019

Obra inédita de Severiano Monge para restaurar el retablo de la Iglesia de Vadocondes

Este cuadro será rifado el último sábado de septiembre

Este cuadro será rifado el último sábado de septiembre

Pedro Félix García. Severiano Monge es un conocido y reputado pintor ribereño cuyo nombre salta ahora de nuevo a la actualidad por haber donado a la iglesia parroquial de Vadocondes -su localidad natal-, uno de sus cuadros para que sea rifado y ayudar así a costear la restauración del retablo mayor del templo y de los frescos de la bóveda del presbiterio, que se encuentran en muy mal estado.

El conocido y reputado pintor ribereño Severiano Monge (natural de Vadocondes) ha pintado 'en vivo' un cuadro que será rifado a finales del próximo mes de septiembre, coincidiendo con las fiestas de dicha localidad. Las papeletas para la rifa consisten en tiras selladas, de diez números cada tira y cada tira cuesta un euro. Es decir, por tan sólo un euro, el afortunado ganador conseguirá un cuadro de Severiano Monge, pintado expresamente para esta ocasión. Lógicamente, cuantas más tiras adquiramos, mayor será la probabilidad de aspirar a tan singular premio. Son un total de diez mil números los que entran en juego y, desde el 0000 hasta el 9999, cualquiera puede ser el ganador, que será el número compuesto de los cuatro dígitos que coincidan con las cuatro últimas cifras del primer premio de la Lotería Nacional que se celebrará el sábado 28 de septiembre de 2019.

El dinero que se obtenga (que no es mucho, pero sí ayudará mucho) se sumará al que viene recaudándose por otros medios para la restauración del retablo del altar mayor de la iglesia parroquial de Vadocondes y de los frescos pintados en la plementería de la bóveda del presbiterio, todo lo cual está datado en el siglo XVIII.

Es mucho lo que queda por restaurar y el es coste enorme. El presupuesto de los trabajos a llevar a cabo en el retablo mayor por un equipo de técnicos especialistas en tratamiento de madera y licenciados en Restauración y Conservación de obras de arte, asciende a 34.702,80 euros con IVA.

Afortunadamente ya se han restaurado tres tallas -la central de la Virgen y las de san José y san Antonio-, a razón de 2.662 euros cada una, cuyos importes han sido costeados por familias particulares. Falta todavía el saneamiento de todo el retablo en sí y de la talla de Fernando III el santo situada en el ático. Hay que sumar otros 18.876 euros (con IVA) necesarios para restaurar los frescos del siglo XVIII pintados en la plementería de la bóveda que hay sobre el presbiterio y en la parte alta de las paredes laterales, frescos cuya restauración es muy urgente si se quieren conservar para la posteridad. Es decir, la factura de restaurar sólo los frescos se pone en 18.876 euros incluyendo el IVA dichoso. Hay una familia que se ha comprometido a sufragar la mitad del importe de la restauración de esos frescos con el propósito de tratar de salvarlos todavía a tiempo. Si a la vez que los frescos se restaurase el retablo, el coste en conjunto se abarataría porque para ambos trabajos se aprovecharía el mismo andamiaje.

Hay ahora mismo en marcha una campaña de 'crowdfunding' por Internet dedicada a ir recaudando poco a poco fondos. La evolución de lo que se ha recaudado hasta este momento puede seguirse haciendo click en en el enlace.

En el caso de la rifa del cuadro de Severiano Monge, a euro por tira, los mil euros que se obtengan serán un granito más de arena para tratar de que pueda llegar a buen puerto el loable e ingente proyecto que se pretende realizar.

El cuadro no es uno cualquiera de los muchos que ha pintado Severiano Monge a lo largo de su dilatada vida artística; éste cuenta con el mérito de que no existía antes del pasado viernes, día 9 de agosto y que, para pintarlo, en medio de sus vacaciones, Severiano Monge se desplazó expresamente hasta Vadocondes, haciéndole surgir desde el interior del propio templo al que pretendemos ayudar.

Severiano Monge había pintado antes muchas veces la iglesia de Vadocondes por fuera desde distintos ángulos. Nos confiesa que deseaba pintar también algo desde dentro. Le abrimos la puerta del templo y lo recorrió escudriñando atentamente -pero con paso apresurado- cada rincón, hasta que, por fin, encontró el lugar que más le inspiraba, donde plantó su caballete; eso sí, no sin antes colocar con cuidado una alfombra bocabajo para no dejar manchas de pintura sobre las antiguas losas funerarias que conforman al suelo.

Escogió como motivo principal el retablo del altar mayor, pero visto desde un muy particular ángulo lateral, de modo que la iluminación le obligaba a superar un reto bastante difícil: el de conseguir que resaltase el retablo iluminado por la fuerte luz artificial de los focos, contrastando con un primer plano más oscuro, casi en penumbra, que recibía solo la claridad procedente de una ventana situada a bastante altura en la pared de la nave derecha del templo.

Al final lo logró, pero doy fe de que tras no pocos esfuerzos. Severiano Monge (Seve para todos sus muchos amigos) es un pintor hiperactivo y sumamente impulsivo, de modo que a lo largo del proceso (que duró toda una mañana y toda una tarde) vi cómo aparecían y desaparecían muchas veces las imágenes trazadas al óleo unas veces y con productos acrílicos otras, y con ambas técnicas a la vez en otras ocasiones. Pero Seve consiguió lo que buscaba, como bien lo demuestran algunas de las fotos que aquí ofrecemos acompañando a estas líneas.

Nadie pretenda buscar en el cuadro de Severiano Monge pormenores de la corona de la Virgen, o qué tipo de flor tiene san José en su mano derecha, o si estaban encendidas o no las velas de la lámpara votiva que cuelga del techo, o el detalle de que le falta el brazo derecho a la talla de la imagen gótica de la 'Virgen Manca' hallada providencialmente durante unas obras el 6 de junio de 1997.

Es un cuadro; no es una foto. Es una pintura que hay que disfrutar mirándola desde cierta distancia. Aquí, dentro del estilo que le caracteriza, Severiano Monge nos ofrece valiéndose de sus pinceles, reflejándolo con maestría sobre un lienzo, un mundo de luces y colores que sólo él sabe ver y que los profanos no vemos por mucho que miremos, a menos que contemplemos ya ese conjunto de tonalidades tan maravillosamente dispuestas en la obra acabada por el artista.

Animaos si queréis probar suerte; tendréis una ilusionante oportunidad de que este cuadro os pertenezca, a la vez que contribuís a una buena obra.

Todo el que esté interesado en aspirar a conseguir este cuadro pintado por Severiano Monge, puede adquirir las tiras para el sorteo -al módico precio de un euro por cada tira de diez números- solicitándoselas a las personas que diariamente y de modo altruista y voluntario enseñamos la iglesia de Vadocondes a todo el que se acerque a visitarla y quiera enterarse de los muchos y muy interesantes pormenores que guarda la misma. Y quien ya la conozca y no quiera acercarse de nuevo a la Iglesia de Vadocondes -que está en el centro del pueblo y de inconfundible emplazamiento gracias a la esbelta torre de su campanario- puede también adquirir tiras para esta rifa de tan noble propósito en la Farmacia de Vadocondes, que está situada y claramente señalizada, a la entrada de la localidad, muy cerca del frontón, construcción también inequívoca de localizar.

Como ya hemos dicho, ganará este cuadro quien posea la tira sellada cuyos cuatro números coincidan con las cuatro últimas cifras del sorteo de la Lotería Nacional que se celebrará el sábado 28 de septiembre de este año 2019. De este modo, quien posea la papeleta ganadora, se enterará seguro de que ha sido el agraciado aunque no esté en ese momento en Vadocondes, ni en la Ribera, ni en la provincia de Burgos, ni en España incluso. Eso sí, si al cabo de un año no ha venido a recoger su premio, entonces el verano próximo volvería a ser rifado este cuadro siguiendo el mismo procedimiento. Así que, garantías todas; y tiempo más que suficiente.

Muchas gracias Seve.
Severiano Monge mostrándonos su cuadro recién acabado

Severiano Monge mostrándonos su cuadro recién acabado

ArandaHoy.com

jueves, 27 de junio de 2019

Los mejores y más veloces pintando

El alcalde Óscar Puente y la concejala Ana Redondo, con los vencedores del concurso. /El Norte
El alcalde Óscar Puente y la concejala Ana Redondo, con los vencedores del concurso. / EL NORTE

Los ganadores del 35 concurso de pintura rápida San Pedro Regalado reciben sus premios por sus creaciones sobre el conde Ansúrez y la fachada del Ayuntamiento

El lunes 13 de mayo los 111 participantes en el 35 concursode pintura rápida San Pedro Regalado plasmaron en sus óleos, dibujos y acuarelas la atmósfera urbana que rodea a la escultura del conde Ansúrez y la fachada de la Casa Consistorial y su entorno.

El Ayuntamiento acogió ayer la entrega de galardones en un certamen que reunió a concursantes entre los 3 y los 75 años, 61 de ellos procedentes de otras ciudades. El mayor premio en la categoría de óleo (mil euros y placa) fue para Óscar Herrán Mínguez (Valladolid), y el segundo (400 euros y placa), para Miguel Pascual Aranda (Valladolid).

En la modalidad de acuarela Raúl Sánchez Muñoz (Navas de Oro, Segovia), recibió 900 euros y placa, y Vicente Soto Fernández, de León, 400 euros y placa. En dibujo venció José Ignacio Amelivia (Logroño) con 750 euros y placa, y en segundo lugar fue premiado Richard García, de Möstoles, con 400 euros y placa.

En otras técnicas se reconoció el 'collage' de Severiano Monge, de Aranda de Duero, y en la categoría juvenil (11 a 16 años) se distinguió a Alexis Muñiz Fernández (Valladolid) con el primer premio, y Jade Sánchez Ruiz, de Renedo de Esgueva con el segundo, ambos con medalla y regalo. En infantil (hasta 10 años) los premiados fueron Rudy Campos López, de Renedo de Esgueva, e Iris Resina Hierro, de Valladolid (medalla y regalo).

JESÚS BOMBÍNValladolidMiércoles, 26 junio 2019, 19:13

miércoles, 15 de mayo de 2019

El vallisoletano Óscar Herrán vuelve a ganar el concurso de pintura rápida San Pedro Regalado

Exposición de los trabajos presentados a concurso./H. S.
Exposición de los trabajos presentados a concurso. / H. S.

La temática de este año se centró en la escultura del Conde Ansúrez y la fachada del Ayuntamiento

El vallisoletano Óscar Herrán Mínguez se ha alzado, por segundo año consecutivo, con el primer premio de la categoría de óleo del XXXVI Concurso de pintura rápida San Pedro Regalado, que en esta edición ha tenido la escultura del Conde Ansúrez y la fachada del Ayuntamiento en la Plaza Mayor como espacio y motivo para dibujar o pintar. El galardón estaba dotado con 1.000 euros y una medalla.

El segundo premio en óleo ha recaído en el también vallisoletano Miguel Pascual, que ha recibido también una medalla y un premio de 400 euros.

En la modalidad de acuarela, el segoviano Raúl Sánchez ha obtenido el primer premio, dotado con 900 euros. En segundo puesto ha quedado el leonés Vicente Soto quien ha recibido su correspondiente premio de 400 euros.

El ganador de la categoría de dibujo ha sido el logroñés José Ignacio Amelivia, que ha sido galardonado con 750 euros. El segundo premio de esta modalidad, dotado con 400 euros, ha sido para Richard García Rodríguez, de Móstoles (Madrid).

En el apartado de 'otras técnicas', el premio único de 500 euros ha recaído en Severiano Monge Ormaechea, de Aranda de Duero (Burgos), quien en la pasada edición del concurso obtuvo el segundo premio en la modalidad de óleo.

Las obras premiadas pasarán a ser propiedad del Ayuntamiento de Valladolid, que podrá distribuirlas en los Colegios Públicos, Centros Cívicos, dependencias municipales, así como en los locales de las fundaciones.


jueves, 28 de junio de 2018

Entrega de premios del Concurso de Pintura Rápida San Pedro Regalado

Los premiados, junto al alcalde y la concejala./El Norte
Los premiados, junto al alcalde y la concejala. / EL NORTE

Cerca de doscientas personas participaron en esta tradicional convocatoria

El Salón de Recepciones del Ayuntamiento de Valladolid ha acogido este miércoles la entrega de los premios del XXXV Concurso de Pintura Rápida San Pedro Regalado, celebrado el pasado 13 de mayo, en un acto presidido por el alcalde, Óscar Puente, y en el que ha estado acompañado de la concejal de Cultura y Turismo, Ana María Redondo.

Cerca de doscientas personas participaron en este tradicional concurso que, según el primer edil vallisoletano, «es ya un clásico en la vida cultural de la ciudad en el que han participado más de 6.000 artistas en los últimos treinta y cinco años».

La categoría que más participantes congregó fue la de dibujo, con cuarenta, seguida de la infantil -hasta 10 años-, con 32 participantes. La de óleo y acuarela contó con 38 y 29 participantes cada una y a la de otras técnicas se presentaron 35. Jóvenes de 10 a 16 años, hubo 38.Por edades, los más pequeños tenían 2 años y la persona con más edad 69.

Hubo artistas procedentes de Madrid, Bilbao, Cáceres, Zamora, Ávila, Asturias, Burgos, Palencia, Cuenca, León, Cantabria, etc, además de Valladolid, capital y provincia. En total 61 participantes eran de fuera de Valladolid.

El lugar dónde realizaron la obra fue el interior -claustro y Patio central, no salas- y el exterior -plaza del museo- del Museo Patio Herreriano de Valladolid, sito en la calle Jorge Guillén.

Los participantes tenían que cumplir en el interior del Museo las normas fijadas por el centro, especialmente las de seguridad, no pudiendo entrar en los espacios expositivos para realizar su obra.

Las obras premiadas pasarán a ser propiedad del Ayuntamiento de Valladolid, que podrá distribuirlas en los colegios públicos, centros cívicos, dependencias municipales, así como en los locales de las fundaciones.

En la categoría de óleo, el primer premio, dotado de 1.000 euros y medalla, recayó en Óscar Herrán Mínguez, de Valladolid, y el segundo, de 400 euros y medalla, en Severiano Monge Ormaechea, de Aranda de Duero (Burgos).

En acuarela, el ganador fue Carlos Espiga Alonso, de Bilbao, que se lleva 900 euros y medalla, mientras que el segundo galardón, dotado con 400 euros y medalla, se lo llevó José Luis Pérez López, de Portugalete (Vizcaya).

Además, Miguel Torán Tascón, de León, se proclamó vencedor en la categoría de dibujo, seguido de Pedro Resina López, de Valladolid y jefe de Arte de El Norte de Castilla, premiados ambos con 750 y 400 euros y medalla, respectivamente.

En otras técnicas, el primer y único premio -500 euros y medalla-fue para Gonzalo Prieto Cordero, de León.

Asimismo, en la categoría juvenil, de 11 a 16 años, Daniel Beato Jiménez y Marina Carvajal Diñeiro, ambos de Valladolid, se hicieron con el primer y segundo premios, consistentes en placa y regalo, mientras que en la de infantiles, hasta 10 años, los elegidos fueron los vallisoletanos Victoria Arregui Sancho y Hugo Arcones Martínez.

www.elnortedecastilla.es

lunes, 14 de mayo de 2018

Óscar Herrán, ganador del Concurso de pintura rápida de San Pedro

El galardón estaba dotado con 1.000 euros y una medalla.

Imagen de alguna de las obras. Fotografía: Ayuntamiento de Valladolid.

El vallisoletano Óscar Herrán Mínguez se ha hecho con el primer premio de la categoría de óleo del XXXV Concurso de pintura rápida San Pedro Regalado, que ha tenido lugar este domingo en el entorno del Museo Patio Herreriano. El galardón estaba dotado con 1.000 euros y una medalla.

El segundo premio en óleo ha recaído en Severiano Monge Ormaechea, de Aranda de Duero (Burgos), que ha recibido también una medalla y un premio de 400 euros.

En la modalidad de acuarela, el bilbaíno Carlos Espiga Alonso ha obtenido el primer premio, dotado con 900 euros. En segundo puesto ha quedado José Luís López Perez, de Portugalete (Vizcaya), quien ha recibido su correspondiente premio de 400 euros.

El ganador de la categoría de dibujo ha sido el leonés Miguel Morán Tascón, que ha sido galardonado con 750 euros. El segundo premio de esta modalidad, dotado con 400 euros, ha sido para Pedro Resina López, de Valladolid.

En el apartado de "otras técnicas", el premio único de 500 euros ha recaído sobre el leonés Gonzalo Prieto Cordero.

Las obras premiadas pasarán a ser propiedad del Ayuntamiento de Valladolid, que podrá distribuirlas en los Colegios Públicos, Centros Cívicos, dependencias municipales, así como en los locales de las fundaciones.

https://www.noticiascyl.com

jueves, 14 de diciembre de 2017

martes, 10 de octubre de 2017

La calle es una pincelada

Cincuenta pinturas nacidas al aire libre marcan el paso de Severiano Monge en 'Encrucijada', que ocupa el Arco de Santa María hasta el 29 de octubre

  • Severiano Monge, junto a una de las vistas de la Catedral. - Santi Otero
    Severiano Monge, junto a una de las vistas de la Catedral. - Santi Otero

Apunta la RAE que encrucijada es el lugar en donde se cruzan dos o más calles o caminos. Conoce muchas Severiano Monge que desde hace un porrón de años va de pueblo en pueblo con sus bártulos de pintor. El autor arandino se recrea en plazas, veredas, ríos, templos y paseos, pero su ánimo está lejos de la pintura de postal. La figura humana, apenas sugerida, una mancha de color, sin rasgos en sus rostros, es habitual en las obras de Encrucijada, la exposición que ocupa el Arco de Santa María hasta el 29 de octubre.

«A mí me gusta que la calle tenga vida, personajes e incluso letras, que son las historias que han pasado allí. Busco que se note vida en el cuadro», observa.

Hablan los palomares y las casas de adobes de la cada vez mayor soledad de Castilla; palpita el futuro en la cosechadora que dibuja un paisaje amarillo y en los majuelos cargados de uva; cuentan historias de vida y de esperanza los niños que se bañan en los ríos; hablan de un pasado glorioso, de un patrimonio artístico sin igual y de admiración los múltiples puntos de vista de la Catedral burgalesa; salta el corazón del pintor en cada una de las vistas de la capital ribereña, desde la plaza del Trigo, a las aguas del Padre Duero o las filigranas escultóricas de la portada de la iglesia de Santa María; se asoma la melancolía a la plaza de Pedraza en la mirada de una señora tras una ventana enrejada...

Monge aplaude las infinitas posibilidades que da la calle. Para él ha sido su mejor escuela, sobre todo los muchos concursos al aire libre en los que participa y, muchas veces, gana. La mayoría de las obras de esta muestra ha nacido en uno de ellos, aunque luego se rematen en el estudio.

Con el cielo como techo ha aprendido a ser paciente, a dejarse sorprender por el ambiente y a poner a su servicio las inclemencias o bondades del clima. Hay una pintura en Encrucijada que encierra todos estos elementos y que llama la atención del visitante porque se escapa de la figuración dominante. Un pequeño cuadro del que solo el título, Asturias, da una pista de lo que esconde. Ocurrió en uno de esos concursos. La humedad no dejaba que se fijara la pintura. Lo dejó por imposible y se fue a almorzar. Al volver, «el cuadro se estaba haciendo solo, le di unos toques con la espátula y a la hora estaba fenómeno, también tuvo que ver mucho la casualidad porque muchos lienzos son reutilizados y emerge lo que hay debajo».

Severiano Monge no cambia por nada esa magia que da la calle y que define su estilo. «Es muy personal. Siempre he querido ser yo. Siempre he ido con la sinceridad por bandera. Tu pintura debe ser tuya», ahonda el pintor ribereño.