Ribera - 16/10/2011
Certamen de Pintura Rápida Villa de Aranda
La alta calidad de los trabajos presentados marca la
duodécima edición del concurso pictórico arandino, que solo contó con 25
participantes • Una particular visión de la fachada de Santa María, de
Enrique Agustí, logró el triunfo

Agustí sujeta la obra con la que ha ganado, flanqueado por el mejor artista local y la autora del tercer premio.
diariodeburgos.es. - N.L.V.
Un lienzo en blanco, toda una ciudad para encontrar el lugar que
despierte la inspiración y un máximo de ocho horas para dar rienda
suelta a la creatividad artística. Esos fueron los ingredientes con los
que contaron los participantes en la duodécima edición del Certamen de
Pintura Rápida Villa de Aranda para hacerse con algunos de los premios
con que está dotado. Y a buen seguro que supieron aprovecharlos. En esta
ocasión, a falta de una cifra espectacular de inscritos -se quedó en
solo 25, probablemente afectado por la coincidencia de fechas con otra
convocatoria consolidada, el concurso de Toro-, lo que desbordó fue la
calidad de los trabajos presentados que, como señaló Beatriz Rodríguez,
una de las integrantes del jurado, hizo realmente difícil decidir quién
era el merecedor del triunfo.
Precisamente la calidad de los
trabajos, sobre todo teniendo en cuenta el poco tiempo de que se ha
dispuesto para ejecutarlos, la rapidez en realizarlos, la valentía a la
hora de innovar en sus propuestas artísticas y, por supuesto, que
reflejaran elementos representativos de Aranda, señaló Rodríguez, fueron
los aspectos valorados para decidir quién era el vencedor de la
convocatoria.
Al final, una atrevida interpretación de la fachada Sur
de la iglesia de Santa María, en la que pintura y marquetería caminaban
de la mano, obra del asturiano Enrique Agustí, se alzó con los mil
euros con que está dotado el primer premio, además de la oportunidad de
montar una exposición individual en la Casa de Cultura.
En segundo
lugar, una vista del río Duero realizada por el madrileño José Luis
Resino, galardonada con 750 euros, mientras que el podium lo completó
Marisol de Marcos, de la localidad segoviana de Encinillas, que captó la
belleza de la calle Pedrajas, consiguiendo los 500 euros que aporta la
farmacéutica Glaxo SmithKline. Este año, además, se ha querido reconocer
la labor de los artistas locales, instituyendo un premio de 500 euros
que fue a parar a un viejo conocido de la capital ribereña, Severiano
Monge. Además, también se quiso aplaudir la iniciativa de tres pequeñas
hermanas, Inés, Viñas y Pilar Barbadillo, que cubrieron la cuota
infantil en el certamen.
Pero si usted quiere crearse su propia
opinión y conocer si esta coincide o no con el dictamen de los expertos,
tiene una excelente oportunidad durante toda la próxima semana, ya que
desde mañana y hasta el viernes, todos los trabajos permanecerán
expuestos en la Casa de Cultura arandina.
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