jueves, 14 de diciembre de 2017

martes, 10 de octubre de 2017

La calle es una pincelada

Cincuenta pinturas nacidas al aire libre marcan el paso de Severiano Monge en 'Encrucijada', que ocupa el Arco de Santa María hasta el 29 de octubre

  • Severiano Monge, junto a una de las vistas de la Catedral. - Santi Otero
    Severiano Monge, junto a una de las vistas de la Catedral. - Santi Otero

Apunta la RAE que encrucijada es el lugar en donde se cruzan dos o más calles o caminos. Conoce muchas Severiano Monge que desde hace un porrón de años va de pueblo en pueblo con sus bártulos de pintor. El autor arandino se recrea en plazas, veredas, ríos, templos y paseos, pero su ánimo está lejos de la pintura de postal. La figura humana, apenas sugerida, una mancha de color, sin rasgos en sus rostros, es habitual en las obras de Encrucijada, la exposición que ocupa el Arco de Santa María hasta el 29 de octubre.

«A mí me gusta que la calle tenga vida, personajes e incluso letras, que son las historias que han pasado allí. Busco que se note vida en el cuadro», observa.

Hablan los palomares y las casas de adobes de la cada vez mayor soledad de Castilla; palpita el futuro en la cosechadora que dibuja un paisaje amarillo y en los majuelos cargados de uva; cuentan historias de vida y de esperanza los niños que se bañan en los ríos; hablan de un pasado glorioso, de un patrimonio artístico sin igual y de admiración los múltiples puntos de vista de la Catedral burgalesa; salta el corazón del pintor en cada una de las vistas de la capital ribereña, desde la plaza del Trigo, a las aguas del Padre Duero o las filigranas escultóricas de la portada de la iglesia de Santa María; se asoma la melancolía a la plaza de Pedraza en la mirada de una señora tras una ventana enrejada...

Monge aplaude las infinitas posibilidades que da la calle. Para él ha sido su mejor escuela, sobre todo los muchos concursos al aire libre en los que participa y, muchas veces, gana. La mayoría de las obras de esta muestra ha nacido en uno de ellos, aunque luego se rematen en el estudio.

Con el cielo como techo ha aprendido a ser paciente, a dejarse sorprender por el ambiente y a poner a su servicio las inclemencias o bondades del clima. Hay una pintura en Encrucijada que encierra todos estos elementos y que llama la atención del visitante porque se escapa de la figuración dominante. Un pequeño cuadro del que solo el título, Asturias, da una pista de lo que esconde. Ocurrió en uno de esos concursos. La humedad no dejaba que se fijara la pintura. Lo dejó por imposible y se fue a almorzar. Al volver, «el cuadro se estaba haciendo solo, le di unos toques con la espátula y a la hora estaba fenómeno, también tuvo que ver mucho la casualidad porque muchos lienzos son reutilizados y emerge lo que hay debajo».

Severiano Monge no cambia por nada esa magia que da la calle y que define su estilo. «Es muy personal. Siempre he querido ser yo. Siempre he ido con la sinceridad por bandera. Tu pintura debe ser tuya», ahonda el pintor ribereño.

jueves, 5 de octubre de 2017

Nueva exposición

Nueva exposición en el Arco de Santa María, Burgos. 
del 6 al 29 de octubre de 2017.



Estáis todos invitados.

jueves, 3 de agosto de 2017

El veraneo de los caballetes

Luis Alberto Portilla, Severiano Monge y Beatriz Marcos comparten su experiencia como avezados participantes en los numerosos concursos de pintura al aire libre que, de mayo a octubre, hacen que salgan de sus estudios y tomen las calles

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A.S.R.
03/08/2017

  • Beatriz Marcos, pillada en plena faena durante el XVI Concurso de Pintura al Aire Libre de Polanco (Cantabria). -Beatriz Marcos, pillada en plena faena durante el XVI Concurso de Pintura al Aire Libre de Polanco (Cantabria). -
 

El tiempo también pasa para los concursos de pintura al aire libre. Lamenta Severiano Monge, que lleva casi dos décadas de pueblo en pueblo con sus bártulos, que ahora es muy raro que algún viandante se enamore del cuadro y se cierre un acuerdo de compraventa aquí y ahora. Esta imagen, cuenta, era fácil de ver antes de que llegara la crisis económica. Ahora es un rara avis. Lo que cuesta poco es entrar en un pueblo y encontrárselo tomado por un disperso pelotón de pintores. Una estampa bucólica y romántica cada vez más frecuente. La convocatoria de concursos de pintura al aire libre es un fenómeno in crescendo. Solo la provincia de Burgos cuenta con un buen puñado: Salas de los Infantes, Covarrubias, Lerma, Villanueva de Gumiel, Aranda de Duero, Silos, Medina de Pomar, Frías, Burgos, Caleruega, Espinosa de los Monteros, Miranda de Ebro, Peñaranda de Duero...

El ya citado Severiano Monge, Luis Alberto Portilla y Beatriz Marcos han coincidido en más de uno, tanto de Burgos como de allende sus fronteras.

El artista ribereño es el más experimentado en estos menesteres. Ha sido testigo de cómo ha menguado la cuantía de estos premios y también del cambio de actitud en el público.

«Antes había más partida en los ayuntamientos para Cultura y se nota. También se movía más dinero en la calle. Los bolsillos se movían con alegría y se compraba obra. El cuadro que hacías que no optaba a premio porque era más bien modernito, llegaba una persona y lo adquiría allí mismo. Ahora tienes que ir a ganar el concurso, la gente prefiere dedicar sus ahorros a irse de vacaciones. Las casas también son pequeñas y se va juntando todo», analiza Monge y añade: «Antes había premios de 700 euros como mínimo, ahora algunos son de 200. ¿Pintar un cuadro por 200 euros? Pues no, me quedo en casa y me lo hago a mi bola».

Pero aún queda lugar para la sorpresa. El pasado mes de junio, en Salamanca, no obtuvo galardón pero sí hubo quien se enamoró de su obra -una vista de la Plaza Mayor con la escultura Gran elefante de Miquel Barceló en primer término- y se lo compró. Lamenta no poder contar con esa pieza en la exposición que hará en octubre en el Arco de Santa María. Sí podrá colocar, sin embargo, la que realizó el pasado fin de semana en Sasamón. Después de madrugar con la mirada puesta en el certamen de Guijuelo, se lo pensó mejor, aparcó el coche en la villa burgalesa y volvió a casa al mediodía tras tomar un vermú y más que satisfecho con su nueva criatura.

La exigua dotación económica es una apreciación compartida. Portilla sostiene que algunos ayuntamientos le están echando mucho morro. «Vamos a los concursos con una ansía muy rara porque los premios son bajos, con 1.000 euros montan uno y se quedan con tres cuadrazos a elegir. Nos tienen engañados porque nos gusta la actividad porque lo que son los premios están de capa caída», indica al tiempo que entre los participantes en estos certámenes distingue entre los concurseros profesionales, que van a ganar sí o sí, y los que dejan la competición en un segundo plano, como es su caso.

«Normalmente, los concurseros siempre pintan el mismo cuadro, parecen obreros, incluso me han comentado que se llaman para no coincidir en algunas citas y tener más opciones de ganar. Hasta se interesan por quiénes compondrán el jurado por si tienen o no opciones de vencer», señala el artista que se aleja de este perfil para encajar en el opuesto, el de la persona que va a disfrutar, a probar cosas nuevas e imprimir distintos ritmos y técnicas a la pintura, a aprender de los colegas, a intentar sorprenderse con trabajos propios y extraños...

A veces también asombra al jurado y regresa a casa con una corona de laureles. Hace un mes triunfó en el IX Certamen de Pintura Rápida Villa de Sahagún (León). 
Tampoco le está yendo mal la temporada a Beatriz Marcos. Ha salido victoriosa en el XXIII Concurso de Pintura Rápida Memorial José María del Río Moreno de Salas de los Infantes y cosechado sendos segundos premios en los de Santurce (Vizcaya) y Santo Domingo de Silos.

Ahí está, en opinión de la pintora, la clave para decir si compensan o no económicamente. 
«Si de vez en cuando te llevas algún galardón está bien, pero es que hay mucho gasto detrás. Para ganar uno tienes que ir a un montón porque es muy difícil, hay gente que se dedica a ellos, lleva toda la vida y la experiencia cuenta. Si vas de vez en cuando, lo tienes complicado y cada fin de semana es dinero que pierdes. Te conlleva viajes en el coche, gasolina, quedarte a dormir muchas noches si el pueblo está lejos, material... Al final, el premio no es tanto dinero porque también te lo gastas», advierte esta creadora que se adentró en este mundo hace cinco años y se mantiene en él con mucho tino.

El año pasado consiguió un primero en Logroño, sendos segundos en las localidades vallisoletanas de Olmedo y Serrada, un tercero en Covarrubias, además de estar seleccionada en el AXA Catedral de Burgos, uno de los que más cuantía reparte en premios. En 2015, ganó en Leioa (Vizcaya) y obtuvo un segundo en Salas y un tercero en Olmedo. Y en 2014 arrasó. Subió a lo más alto del podio en Monteagudo (Navarra), Caleruega (Burgos), Alfaro (La Rioja) y Erandio (Vizcaya) y se quedó en el segundo cajón en Covarrubias y el Centro Burgalés de San Sebastián más un accésit en Espinosa de los Monteros y una mención en Etxebarri (Vizcaya).

Beatriz Marcos (Burgos, 1984) se entregó a los brazos de las Bellas Artes gracias a su tía, Ana Garrido, también pintora. Recuerda que cuando era niña la acompañaba a alguna de estas convocatorias. Ahí se quedó la cosquilla, aunque no aflorara hasta hace un lustro, cuando su marido, que no es pintor, pero la ayuda en el montaje de bastidores, la animó a ponerse en carretera. Desde entonces, la enfila cada fin de semana con los bártulos pintureros y la familia a cuestas.

Concurre para llevarse el premio, por supuesto, pero, además, asegura que está aprendiendo «un montón». «Me obligo a pintar, a sacar un cuadro en unas horas, y esto hace que sueltes la mano y notes más agilidad, aunque también corres el peligro de coger malas mañas. Al final, pintar es un oficio y cuanto más tiempo le dedicas más vas mejorando, no es algo que se aprenda de la noche a la mañana», destaca.

Y es que el método de trabajo de la pintura al aire libre difiere bastante del que se desarrolla en el estudio. La calle no permite ni la reflexión, ni la dilatación en el tiempo ni la posibilidad de pasar de una obra a otra en función del momento de inspiración que sí propicia el taller. En cambio, este no siempre da pie a la frescura y espontaneidad.

«Es más, aunque no cambie la temática, también es diferente. Por ejemplo, pintar un paisaje es muy distinto en el estudio y en la calle. En el interior lo haces a partir de una fotografía, con un sujeto estático, pero cuando lo recoges in situ, el paisaje es muy dinámico, cambia cada cuarto de hora y tienes que hacer un esfuerzo de retención, de imaginación... Hay una metodología en el enfoque, diseño y ejecución del cuadro diferente», se explaya Portilla.

No hay tiempo que perder. Los días comienzan temprano para quienes asisten a los concursos de pintura rápida.

A Beatriz Marcos le gusta conocer el pueblo y localizar el lugar donde colocará su caballete antes de sellar el lienzo. Esa parte previa, asegura, lleva bastante tiempo. Después, solo falta ponerse. 
«Este año me estoy yendo a los oficios. Si son localidades grandes, me meto en sitios típicos del lugar como obradores o pescaderías -la obra ganadora de Salas era una vista de una de ellas-, pero esta temática en pueblos no encaja y es necesario recorrer el sitio», explica la artista burgalesa.

Luis Alberto Portilla (Santander, 1960) se lo toma con calma. Va relajado. Sella el cuadro. Se toma su cafelito. Y da un paseo por el municipio. «Decido si me apetece pintar o no porque no siempre lo hago». Este año ya se ha ido de dos concursos sin presentar cuadro. En uno no halló rincón en el que se sintiera cómodo y regresó a casa sin dar una pincelada, mientras en otro se volvió con su lienzo bajo el brazo poco convencido del resultado final.

«Soy persona poco concursera en el sentido de la competitividad», reitera el autor que este fin de semana ha puesto su mirada en Otero de Guardo (Palencia), una provincia que le inspira mucho.

Severiano Monge (Aranda, 1962) se mueve por todos los sitios, aunque no suele bajar de Madrid. Solo se recuerda en una ocasión en Granada. «Teniendo como tenemos Burgos, Segovia, Salamanca o incluso Valladolid, quién te manda ir más allá», suelta y apunta a Segovia como una de las provincias con más movimiento. Al mismo tiempo llama la atención sobre la dificultad de salir victorioso de ella. «Los segovianos son muy suyos. Si hay tres premios, dos son para dos paisanos y el tercero ya veremos. Aquí somos al revés. Todo lo de fuera es buenísimo y que reconozcan lo de dentro cuesta la de Dios», dice divertido antes de sacar el látigo contra las citas burgalesas. «Los jurados son muy parecidos y a los de la capital los tienen en un altar, pero a los de los pueblos ni nos miran los cuadros», se queja.

Con todo, tiene el currículum cargado de galardones. Recientemente, se vino con premio del San Pedro Regalado de Valladolid y de Palencia. Su nombre aparece en la historia de los de Laguna de Duero, Quintanilla de Arriba (Valladolid), Sacramenia (Segovia), Baltanás, Torquemada, Dueñas, Tariegos (Palencia), Macotera (Salamanca), Comillas (Cantabria)...

La gira que emprenden todos los veranos por los pueblos de aquí y de allá es otro de los atractivos de esta actividad a ojos de Portilla. «He conocido un montón de sitios donde no hubiera ido de otra manera y, además, suelen ser singulares porque los concursos se hacen en lugares turísticos», ilustra y celebra haber podido pintar en el interior de las plazas de toros de León y de Huerta de Rey.

«A mí me encanta pasear y charlar y ver lo que hacen los compañeros. No me planto en una esquina como un autista y me pongo a pintar como un loco hasta que termino el cuadro. Me gusta ese ambiente», señala y recuerda con alegría la comida colectiva que orquestan en Motrico o aquella vez que un lugareño le llevó a su casa para que viera cómo pintaba su hija. «Para pintores despreocupados como yo, cada concurso es una aventura». Y tanto a él como a Severiano Monge y Beatriz Marcos les quedan muchas por vivir este verano.

lunes, 4 de abril de 2016

Una amistad convertida en arte

  • Los artistas Severiano Monge y Roberto Poza exponen conjuntamente parte de su obra en la sala de exposiciones Círculo Central

    Parte de la exposición. - ISRAEL L. MURILLO
    Parte de la exposición. - ISRAEL L. MURILLO

La amistad que les une desde hace tres años a Severiano Monge y a Roberto Poza, ha permitido, que por primera vez, hayan unido su arte para mostrárselo al mundo en la sala de exposiciones de la Fudación Caja Círculo. Los dos son ribereños, de Aranda de Duero, algo inusual en esta sala, por eso para ellos es algo especial, como destacó Pedro Torrecilla, de la Fundación Caja Círculo, «nos sentimos orgullos y honrados, porque no es tan frecuente contar en nuestras salas con artistas del sur de la provincia».

Bajo el título 'Caminos de luz', ambos autores nos muestran parte sus creaciones, cada una con su propia personalidad y caraterísticas, tan diferentes, pero que demuestran su maestría y el amor por el oficio. Aunque más que oficio, para ellos es una pasión. Ninguno de los dos se dedica profesionalmente a la pintura, es realmente una afición.

Severiano, con más trayectoria que Roberto, lleva 20 años pintando. «Me metí en un grupo de pintura de gente joven. Luego empezamos a salir a la calle y a participar en concursos de pintura, donde cogí destreza para pintar de una forma rápida». No es la primera vez que expone en Burgos. En sus creaciones se plasma la pincelada ágil, recreando entornos inconfundibles de la calles y las plazas de la provincia de Burgos. Su forma tan particular de captar la luz y de usar el color se refleja en sus lienzos.

Roberto, más joven, experimenta y busca hasta conseguir obras que van desde el realismo más clásico hasta al hiperrrealismo, con temas tan variados como el retrato, el paisaje urbano y el campestre.

Los dos se conocieron en la Sala de la Cultura de Aranda de Duero, donde exponía Roberto. A partir de ahí empezaron a ir a concursos de pintura rápida y enseguida se hicieron amigos. Por eso cuando le propusieron a Severiano exponer en esta sala, vio que, como no tenía una obra excesivamente grande podría 'unir sus fuerzas' con Roberto para llevar a cabo este proyecto conjunto. «Severiano me ha dejado las mejores paredes de la sala», agradece Roberto.

Severiano define su estilo como 'muy personal'. Cuando se pone delante de un lienzo no sabe qué va a pintar, «para pintar yo me dejo llevar, porque en el fondo la pintura sale de dentro». Además como tiene un trabajo que no tiene nada que ver, y para él la pintura es una afición, «pinto lo que quiero y cuando lo haces así, libre, sin ningún tipo de fotografía ni nada real, salen cosas muy interesantes».

Le gusta probar todo tipo de materiales, como la madera o cartones duros, obteniendo resultados muy dispares y sorprendentes. Disfruta enormemente cuando sale de su trabajo y se sube al desván de su casa, donde juega con su imaginación e improvisa lo que le sale, «Cuando disfrutas porque estás interpretando tu forma personal de pintar, salen cosas como está», comenta mientra señala uno de sus cuadros.

Admira a muchos artistas, también burgaleses, como Portilla, Beatriz Garrido o el ganador del concurso AXA, Sebastián Velasco.

Roberto, más reservado, califica su obra como 'tranquila, hecha en casa, más inocente y más clásica', sin mucho contacto con la pintura que se hace ahora. Aunque sí que confiesa que cada vez se va 'contaminando' más de lo nuevo y de lo que le gusta. Es una mezcla de lo real y de su imaginación. 
Comenzó a pintar hace 10 años porque le relajaba, sin demasiadas pretensiones. Le gusta ir cambiando, hacer cosas que no tengan nada que ver unas con otras, «me encanta probar mucho, hacer lo mismo te aburre y te limita crear». A pesar de ello absorbe lo que más le gusta de lo que le rodea para transformarlo a su antojo.

Como Severiano, su profesión no está relacionada con la pintura, pero pinta porque «me apetece». Su futuro como pintor ni se lo plantea, «con disfrutar del presente me vale».
Los dos artistas han consolidado su amistad gracias a este 'flechazo' que tuvieron por la pintura. Además de la admiración mutua que se tienen, la posibilidad de aunar su obra en esta misma sala, consigue que la diversidad que tiene cada uno a la hora de expresarse en el lienzo, se convierta en ese 'camino de luz'.

elcorreodeburgos.com

Severiano Monge y Roberto Poza emprenden ‘Caminos de Luz’

Los artistas arandinos presentan esta exposición formada por obras plásticas con estilos muy personales

La forma de percibir la luz es la ecuación de dos pintores con obras dispares

Severiano Monge y Roberto Poza emprenden 'Caminos de Luz'Roberto Pozas busca el máximo detalle en sus obras. IAC

  |    | 1/04/2016 - 17:12h

La Sala de Exposiciones Círculo de Central (Plaza de España, 3) acoge hasta el próximo 30 de abril la exposición 'Caminos de Luz', una propuesta pictórica formada por obras realizadas por los pintores arandinos Severiano Monge y Roberto Poza. En una forma de entender la pintura completamente diferente, ambos conviven en un espacio en el que se trata de ensalzar el peso de la luz dentro de la escena.

Severiano Monge no sabe definir su estilo, solo lo califica de "personal", y es cierto que donde expone, los analistas destacan su marcado estilo que le hace inconfundile. Y es que Monge pinta "desde el corazón", ha explicado en la inauguración de la exposición. Su pincelada ágil y colorida dan paso a una escena donde la luz es protagonista.

Severiano Monge busca la visión más artística de grandes construcciones históricas. IAC

Severiano Monge busca la visión más artística de grandes construcciones históricas. IAC

Por su parte, Roberto Poza comenzó hace menos tiempo a pintar y lo hace de formamás intimista. Desde casa y con mucha paciencia realiza retratos hiperrealistas, en muchos casos, a sus familiares más cercanos. Cuadros que se confunden con fotografías en los primeros planos, pero que dan rienda a la imaginación del autor en fondos o interpretaciones de elementos secundarios.

Esta muestra se puede visitar de forma gratuita de martes a viernes, en horario de 18 a 21 horas, y sábados y domingos de 12 a 14 horas y de 18 a 21 horas.

burgosconecta.es

domingo, 19 de octubre de 2014

Los pinceles callejeros

I.M.L. / Aranda - domingo, 19 de octubre de 2014
Segundo, primer premiado y mejor artista local posan con la edil de Cultura. DB
Segundo, primer premiado y mejor artista local posan con la edil de Cultura. DB
El arte tomó ayer las calles de la capital ribereña, de la mano de la décimo quinta edición del Certamen de Pintura Rápida 'Villa de Aranda'. La benigna meteorología que se registró ayer hizo que los artistas, un total de 23 inscritos, compartiesen el espacio elegido para realizar su obra con un sinfín de turistas, atraídos por la exposición de Las Edades del Hombre, y con los propios vecinos.
En esta edición, el número de participantes se mantuvo en la línea de años anteriores, confirmando así que esta cita con el arte en la calle ya ha encontrado su hueco en el calendario de los asiduos a este tipo de concursos. La procedencia de los que sellaron su lienzo en blanco fue de lo más diversa. Además de los castellanos y leoneses, de provincias como Valladolid, Segovia, León y el propio Burgos, también hubo artistas madrileños, asturianos, zaragozanos y vascos, a los que se sumaron diez pintores locales.
El jurado, compuesto por Daniel Manfredi, profesor de la Escuela Municipal de Cerámica y Oficios Artísticos, Carmelo de la Fuente, creador del Arte Fontino, Beatriz Rodríguez, profesora de Arte, y Laura Salinero, integrante de la Agrupación Ribereña de Artistas (ARA), presidido por la concejala de Cultura del Ayuntamiento arandino, Celia Bombín, tuvo que poner todo de su parte para escoger las obras que merecían alzarse con los premios. Al final, entre todos los artistas, se decantaron por Severiano Monge como mejor pintor local, que presentó una personal visión de la fachada de Santa María muy habitual en estos meses, ya que reflejó las colas para entrar a ver Eucharistia e, incluso, utilizó elementos gráficos de la exposición para incluirlos a modo de collage.
El segundo premio fue a parar a Raúl Sánchez, de Navas de Oro (Segovia) que presentó una panorámica de cómo se ve Aranda desde la lejanía, recortados en el horizonte los edificios más singulares, como las torres de las iglesias. El vencedor de esta edición fue José Luis Resino, un madrileño que ya había logrado un segundo puesto en esta cita pictórica y que eligió la tranquilidad de la ribera del río Bañuelos para deleitarse con sus múltiples verdes y marrones y plasmarlos en su obra.

lunes, 14 de abril de 2014

La Seca: Severiano Monge Ormaechea, ganador del Premio de pintura “Sarmiento 2014″

Obra de Severiano Monge Ormaechea, ganador del Premio Esxaltación del Verdejo.
Obra de Severiano Monge Ormaechea, ganador del Premio Esxaltación del Verdejo.
Solana.- El Ayuntamiento de La Seca, entro del marco de la Fiesta del Verdejo,  falló el Premio Sarmiento de Pintura “Exaltación del Verdejo 2014”, a favor de la obra presentada por el artista Severiano Monge Ormaechea, afincado en la localidad burgalesa de Aranda de Duero, quien consigue así el único premio del certamen, dotado con 800 euros.
La obra ganadora es un óleo sobre lienzo de un metro de largo y ancho, que recoge multitud de hojas con un cromatismo frío, casi de tonalidades pastel.
La obra se encuentra expuesta, junto a los otros 24 cuadros que han concurrido al concurso, en el Patio porticado del Ayuntamiento de La Seca, en principio, durante los días de celebración de la Fiesta del Verdejo.
Monge Ormaechea se ha formado durante 4 años en el taller de pintura de Jorge Miravalles  y 2 años en el taller de grabado con Suso Machón. También tiene formación en arte contemporáneo con Néstor San Miguel, y se ha atrevido a profundizar en una disciplina como la del cómic.
Ha participado en  70 exposiciones colectivas en Nueva York,  Portugal España, donde ha organizado más de 40 muestras individuales en La Coruña, Lugo, Burgos, Valladolid, Guadalajara, Palencia, Haro, Comillas, Oviedo o Vigo, por citar sólo algunos ejemplos.
Ha sido premiado en 48 concursos de pintura rápida, siendo poseedor de primeros premios en León, Palencia , Medina del Campo, Aranda de Duero, Cervera de Pisuerga, Comillas, Sacramenia, Serrada y Mojados.
http://www.lavozdemedinadigital.com/

martes, 2 de abril de 2013

La obra de Severiano Monge se podrá visitar en Arte & Vino durante el mes de abril


Lunes, 01 de Abril de 2013 13:37 | Escrito por Esther Chavarren | 
Cultura - Noticias Cultura
Arte&Vino acogerá durante todo el mes de abril la obra del artista arandino Severiano Monge. A pesar de no contar con una formación reglada y no haber podido estudiar por los métodos académicos que se imparten en las escuelas de Bellas Artes, no ha sido esto un impedimento para ganarse el reconocimiento del público y de la crítica.
 
Ha sido este reconocimiento el que le ha llevado a realizar exposiciones individuales tanto en el territorio nacional, viajando a ciudades de Castilla y León, Asturias, Galicia, La Rioja y  Cantabria, como fuera de nuestras fronteras en exposiciones colectivas asistiendo en dos ocasiones a Portugal y a New York. Además, Monge es un asiduo a los certámenes de pintura rápida.

martes, 18 de diciembre de 2012

Entrevista a Severiano Monge


Esta tarde nos hemos acercado a la Galería de Arte Monticelli con motivo de la inauguración de la exposición "Poética enmarcada" del artista Monge. La exposición podrá visitarse del 15 de Diciembre al 12 de Enero de 2013.

Redacción buscolu: Buenas tardes. Si le parece bien, comenzamos la entrevista. Háblenos de usted.

Severiano Monge: Nací en Aranda del Duero en 1962. Allí es donde resido. Me apasiona el mundo de la pintura, con la que disfruto y vibro tanto en los momentos en los que estoy creando como cuando estoy exponiendo mi trabajo a la gente. Me gusta ver cómo soy capaz de transmitir cosas y que la gente las reciba y disfrute con ellas. Cuando realizo una exposición y percibo que a la gente le gusta lo que hago, y compra determinados cuadros, que la gente apuesta por ellos, eso es lo que me motiva y lo que me transmite la sensación de que lo que estamos haciendo, pues, merece la pena.

RB: ¿Dónde tiene su estudio?

SM: Tengo el estudio encima de mi casa, allí en Aranda del Duero.

RB: ¿Qué estudió?

SM: Estudié maestro industrial en electricidad y delineación. Y luego relacionado con el mundo de la pintura he realizado cursos con otros pintores de mi zona, veranos culturales con Antonio López...

RB: Entonces, sus estudios no guardan relación con las bellas artes.

SM: Soy pintor autodidacta, no soy licenciado en bellas artes. Digamos que el camino que he de seguir a la hora de realizar una obra es muy diferente al de la gente que estudia bellas artes. Creo que esta gente está acostumbrada a hacer las cosas como les enseñan en clase, ¿no?. Por ejemplo si en clase les enseñan unos determinados pasos a seguir hasta llegar a un determinado grado de excitación estética yo llego a lo mismo pero de otra manera, por ejemplo dos y dos son cuatro; yo llego a ese mismo cuatro pero igual lo hago como cinco menos uno.

RB: ¿Qué pintores españoles admira?

SM: Hay pintores españoles que están vivos hoy en día, como por ejempo Antonio López, que bueno, me gusta su obra pero digamos que no me acaban de llenar porque me parecen demasiado "realistas". Me gusta más el pintor que realiza una pintura un poco más rota, una pintura más valiente, tampoco sabría decir... yo hago mi trabajo a mi manera, y como todo en esta vida habrá gente que le gustará más, gente que le gustará menos...

 

RB: ¿En qué ciudades españolas ha expuesto?

SM: Tengo realizadas exposiciones en Coruña, País Vasco, Madrid... Fuera de España actualmente estamos exponiendo en Nueva York.

SM: ¿Qué premios y reconocimientos ha recibido?

RB: A nivel nacional he recibido muchos premios en torno a 60.

SM: ¿Qué le gusta de Asturias, pictóricamente hablando?

RB: Me encanta el ambiente. He venido a pintar muchas veces a Bueño al concurso de mi amigo César Fernández Pello (que está por ahí). César ha organizado el certamen de pintura de Bueño, en su día lo animé yo a hacerlo porque había mucha belleza allí y pensé que había que plasmarla de alguna manera. Ese ambiente de Bueño entre húmedo y velado, esa sensación de niebla en el ambiente... esa sensación de veladura con transparencia cuando hay sol que entra por debajo de las nubes entre los árboles, transmite una sensación tan bonita... Asturias es preciosa, es puro colorido y aún más ahora en otoño con todos esos colores llenos de matices. Ahora estamos entrando en invierno y hay otros colores diferentes, pero en otoño es una maravilla esos amarillos, ocres, naranjas de los castaños. Eso a mi me gusta mucho.

RB: Por lo que me comenta participa en concursos de pintura.

SM: Participo en todo lo que se me presenta, si me ofrecen asistir a algún concurso de pintura, exposición, ..., no dudo en aparecer por allí. Como curiosidad ahora me estoy dedicando al mundo del cómic, estoy realizando trabajos sobre grabado, serigrafía.. Cualquier cosa que se me presente relacionada con el mundo artístico yo me apunto, porque me enriquece y luego a la hora de la verdad se transmite en la obra que estoy realizando.

RB: Asturias. Como visitante, ¿qué le atrae?

SM: Asturias es un mundo nuevo. Aquí a Gijón no había venido nunca, y qué quieres que te diga, a mi toda esta zona del muro, de la playa, con las olas rompiendo... acabo de estar ahora mismo allí y son cosas que la gente como yo, de mar adentro, aprecia muchísimo. La gente de aquí está acostumbrada pero nosotros es algo de lo que no disfrutamos todos los días, por lo que estéticamente me llama la atención. 

RB: ¿Es la primera vez que expone aquí en Gijón?

SM: Si, es la primera vez que expongo aquí en Gijón. Me invitó Montse a venir, le gustó mi obra y aquí estoy en Monticelli. Para mí es un orgullo que alguien te busque y quiera que estés aquí porque piense que tu obra merece la pena. Estoy encantado de estar aqui.

RB: ¿Tiene pensado repetir en la galería Monticelli?

SM: Si Montse me vuelve a invitar es fácil que repita. Soy de las personas que piensa que para recoger hay que sembrar, y en la exposición que estamos inaugurando hoy, vendamos o no vendamos considero que es importante darse a conocer. Igual la gente que ve mi trabajo ahora no compra porque la situación está como está, pero puede que más adelante se anime a hacerlo. Creo que es una forma de sembrar para el día de mañana cuando vuelva poder recoger los frutos.

Muchas gracias por dedicarnos su tiempo. Esperamos que tenga mucho éxito y que vuelva pronto a Asturias.

buscolu.com